Si una iglesia logra marcar una diferencia significativa en la vida de una comunidad, la gente preguntará a qué se debe el interés de la iglesia. Aunque el objetivo inicial haya sido extender una mano de amor mediante un apoyo práctico, una de las consecuencias probables es que la gente empiece a plantear preguntas acerca de la fe cristiana. Esto puede traer crecimiento en la iglesia.
Cuando la iglesia sirve de estímulo para poner en práctica el amor de Jesús, no nos debe sorprender que las personas empiecen a buscar una relación con Dios. ¡Preparémonos para crecer! Preparémonos también para nuevos miembros necesitados que quizás no encajen cómodamente en las estructuras o los cultos existentes. ¡Preparémonos para que Dios haga ‘nuevas cosas’! Quizás las iglesias tengan que modificar sus estructuras y su manera de hacer las cosas para satisfacer nuevas necesidades de adoración y oración.
Las iglesias que han invertido tiempo en capacitar a nuevos líderes se encontrarán mejor preparadas para el crecimiento. El liderazgo de la iglesia debe ser lo suficientemente flexible como para alterar formas existentes de adoración, agregar nuevos cultos o llevar cultos a otros lugares. Los líderes de iglesias en crecimiento deben cuidar mucho su tiempo a solas con Dios, profundizando su vida personal de oración y estudio bíblico para poder sobrellevar las demandas a las que están expuestos.
Discusión
- Pensemos en los últimos cinco años de nuestra iglesia. ¿La membresía de nuestra iglesia se ha reducido, se ha mantenido igual, o ha crecido? ¿Podemos explicar por qué ha sucedido esto? ¿Qué nos gustaría que suceda?
- ¿Cuáles son las necesidades más sentidas de los nuevos creyentes? ¿Cómo podemos satisfacerlas mejor?
- Leamos Hechos 6:1-7 donde aprendemos cómo la primera iglesia sobrellevó las demandas de su crecimiento.
•¿Qué reclamos surgieron y quiénes presentaron estos reclamos?
•¿Qué solución dieron los discípulos (el liderazgo) a este problema?
•¿Cuál fue el resultado de esta solución al crecimiento?
- El crecimiento nos puede animar mucho – pero también nos puede traer problemas. Compartamos qué haría nuestra iglesia si dentro de un año se duplicara el número de personas. ¿Qué clase de apoyo y cambio se podría necesitar? ¿Cuál sería el mayor desafío?
- Leamos Marcos 2:21-22. Hablemos de cuál sería la mejor manera de arreglar una vieja y muy querida prenda de vestir. Cuando Jesús habla de la tela nueva y sin encoger probablemente se esté refiriendo a creyentes nuevos que tratan de meterse en estructuras tradicionales.
• El vino se guardaba en cueros. ¿Qué sucede con el cuero viejo?
•¿Cómo es el vino nuevo cuando se le agrega la levadura? •¿A veces no son los creyentes nuevos como vino nuevo? ¿Qué puede suceder cuando se unen a la iglesia?
- Analicen posibles maneras de enfrentar los cambios que puede traer la nueva obra que la iglesia está realizando.
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