Una iglesia debe comenzar la nueva iniciativa con una visión real y mucho apoyo y entusiasmo por parte de sus miembros. A medida que avance el trabajo, habrá elementos que animen y sorprendan, pero también habrá cosas que desanimen y traigan problemas. Las personas pueden perder su entusiasmo. Los líderes pueden abandonar por cuestiones de salud o presiones en el trabajo. La gente de la comunidad puede sentirse amenazada por los cambios y quejarse a las autoridades.
Una iglesia debe mantener y renovar su visión. Separen tiempo para orar y buscar la dirección de Dios. Podemos renovar la visión original y el entusiasmo mediante el estudio bíblico, la reflexión y la enseñanza. Todos necesitamos estos momentos para refrescarnos en nuestras vidas cristianas.
Destinen tiempo regularmente para detenerse y revisar su progreso. Reflexionen sobre lo que está marchando bien, lo que se podría mejorar y lo que ha sorprendido a las personas. Consideren si el trabajo está satisfaciendo las necesidades de los más pobres. Denle gracias a Dios por todas las cosas positivas que han sucedido. ¡No miren sólo los problemas, que tan fácilmente pueden dominar el escenario! Estas revisiones les da a las personas la posibilidad de compartir sus sentimientos y preocupaciones en vez de acumular resentimiento. Si es necesario, se pueden hacer cambios. Quizás haya que poner de lado algunas áreas de trabajo para poder responder a otras necesidades crecientes o inesperadas. Otras personas pueden ser desafiadas a participar y compartir el trabajo.
Discusión
- ¿Qué experiencias hemos tenido en nuestra vida de sentir que perdemos el entusiasmo? Hablemos acerca de ellas. ¿Cuál fue el resultado? ¿Cuál fue nuestra respuesta?
- ¿Por qué es valioso separar tiempo para reflexionar y evaluar nuestro progreso – o falta de progreso? ¿Por qué tantas veces nos resulta difícil separar este tiempo?
- ¿Con cuánta frecuencia deberíamos tomarnos tiempo para detenernos y revisar nuestro progreso?
- Leamos Levítico 11:44-45. Dios nos llama a ser santos como él es santo. La palabra ‘santo’ significa ‘apartado para Dios’.
•¿Qué significa ser ‘apartado para Dios’ en nuestras vidas diarias?
•¿Cómo podemos acercarnos más a lo que Dios quiere que seamos?
- Leamos Apocalipsis 3:1-6. Los capítulos 2 y 3 de Apocalipsis son mensajes de Dios a siete iglesias diferentes. Este pasaje fue dirigido a la iglesia en Sardis pero sirve de advertencia a todos nosotros.
•¿Qué pensaba de la iglesia de Sardis la gente de la comunidad?
•¿Qué piensa Dios de la iglesia? ¿Qué es lo que más lo decepciona?
•¿Qué advertencia le da Dios a la iglesia si no cambia?
•¿Qué estímulo da Dios a aquellos que siguen su camino?
- ¿Qué otros ejemplos hay en la Biblia de personas que pierden su entusiasmo por una obra o una visión particular? ¿Cuál fue la respuesta de Dios?
- ¿Cómo podemos animar a grupos de discusión y apoyo a ayudar a sus integrantes a compartir abiertamente sus sentimientos y trabajar sobre sus problemas y sobre aquello que los desanima?
- ¿Cómo podemos aprovechar los desafíos y contratiempos como oportunidades para aprender?
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