Estudio de caso de Maradi, Níger
por Trudi Dickins y Joel Matthews.
El Maradi Integrated Development Project (Proyecto de Desarrollo Integrado de Maradi – MIDP) es un programa de desarrollo cristiano que es parte de SIM Níger. Ellos creen que el evangelio está al centro del desarrollo real y duradero. Están a favor de la mayordomía de la tierra y de vivir en armonía tanto con Dios nuestro Creador como con la tierra que él creó para que sea disfrutada.
Cuando el MIDP empezó a trabajar por primera vez en la región de Maradi, quedaban sólo unos pocos árboles en los campos a través de todo el distrito. La destrucción era casi total. Uno podía ir en cualquier dirección desde Maradi y pensar erroneamente que la región era un desierto. Los métodos tradicionales de preparación de la tierra eran muy destructivos. Todos los árboles y la vegetación habían sido eliminados y quemados, exponiendo la tierra al efecto de los vientos, el sol calcinante y feroces tormentas. No había madera que la gente pudiera usar para cocinar y construir. Las mujeres caminaban millas para recoger ramitas pequeñas y tallos de mijo. Cuando éstos no estaban disponibles, se usaba estiércol para cocinar. El material de construcción era sumamente escaso. La gente a veces salía por la noche para excavar las raíces de los pocos árboles protegidos que quedaban para usar en la construcción. La gente tenía que viajar hasta 30 kilómetros a Maradi para comprar postes para la construcción.
Tradicionalmente los agricultores deforestaban toda su tierra para tener campos de cultivo. MIDP introdujo la idea de permitir que los tocones de los árboles volvieran a crecer y se hicieran productivos. Al principio los agricultores encontraron que esto les evitaba el trabajo de quitar los tocones todos los años. Cuando se dieron cuenta de que permitir que los árboles crecieran no dañaba el crecimiento de los cultivos y que traía otros beneficios, particularmente económicos, empezaron a experimentar.
Incluso árboles cortados hace años mantienen sistemas de raíces que hacen brotar nuevos retoños todos los años. Se anima a los agricultores a dejar cinco de estos retoños por cada árbol, cortando uno cada año y permitiendo que crezca otro en su lugar. Al quitar un retoño, las hojas cortadas quedan en la superficie donde reducen la erosión y son comidos luego por termitas, devolviendo así los nutrientes a la tierra y mejorando su fertilidad. Los retoños restantes continúan creciendo y proporcionan un suministro interminable de madera. La densidad ideal, cuando se crían con cultivos de cereal, es entre 40 y 80 árboles por hectárea. Sin embargo, esto puede variar según el suelo, el clima y la especie de árbol. La distribucion de los árboles debe considerarse cuidadosamente si se usan arados para el cultivo. En los últimos 15 años, los puntos de vista de los agricultores han cambiado de ver a los árboles como una molestia y como una competencia con los cultivos, a verlos como una parte esencial de la agricultura sustentable.
Desde el primer año, la leña se recolecta de la poda. Desde el segundo año las ramas cortadas son lo suficientemente gruesas para venderlas. Otros derivados incluyen forraje, vainas y hojas comestibles, madera y material para tejados, paredes, graneros y asas de herramientas. La calidad de vida ha mejorado tremendamente. La velocidad del viento y el polvo se han reducido mucho. Hay suficiente sombra y el área es mucho más productiva y atractiva.
Joel Matthews es el Director del Maradi Integrated Development Project, SIM, BP 121, Maradi, Níger. E-mail: midp@maradi.sim.ne Tel: +227 410 248
Consejos prácticos
- Empezar promoviendo árboles locales que los agricultores vean como beneficiosos para el crecimiento de los cultivos. Después, efectuar investigación local con los agricultores para descubrir qué árboles son más convenientes. Normalmente estos son especies con raíces profundas que no compiten con los cultivos.
- Evitar el monocultivo. Plantar varios cultivos juntos como cacahuetes, diversas variedades de frijoles y sésamo. Esto reduce el daño de las pestes y enfermedades.
- El aumento de la diversidad de árboles y plantas aumentará el número de rapaces que comen insectos, tales como pájaros, lagartos y ciertos insectos (la mantis religiosa) para que mejore el control de las pestes.
- Animar los pastizales de alto valor como el pasto elefante. Estos ayudan a prevenir la erosión de la tierra, estimula la fertilidad de la tierra, proporciona alimento para los animales y las hojas también se pueden usar para tejer esteras.

- Permitir que la gente resuelva sus propios problemas y experimente con nuevas ideas. Si resultan, el agricultor será el primero en saberlo y será el promotor más entusiasta.
- No ser demasiado ambicioso o se puede descorazonar a los agricultores.
- Animar a que los agricultores hagan mejoras primero en su propia tierra en lugar de la tierra colectiva. Es posible que esto traiga más beneficios.
- Promover árboles de alto valor que proporcionen hojas comestibles, vainas y frutas para consumo humano, de modo que la gente tenga algo que comer durante tiempos de sequía. La madera también puede venderse para comprar comida.
- Animar a la comunidad a que desarrolle reglas claras que respeten la propiedad, para que se castigue a las personas por dañar o quitar árboles de la tierra de otros.
- Promover el renacimiento natural de especies de árboles de los tocones de árboles vivos. Si no hay ningún tocón de árbol vivo, tratar de esparcir semillas de las especies locales durante la estación lluviosa.
- Al principio, animar la protección del ambiente sobre la base de ganancias a largo plazo y mejor fertilidad. Después, las personas pueden estar listas para considerar problemas medioambientales desde una perspectiva espiritual.
- Al animar el uso de los árboles para combustible de cocina desde el primer año, la fertilidad de la tierra mejora en la medida que los tallos de los cultivos y el estiércol animal pueden devolverse al terreno.