El agua es una de las necesidades humanas más básicas. Nadie puede sobrevivir más de unos días sin ella. A pesar de esto, el obtener suficiente agua para la higiene de la casa y agua limpia para beber es una batalla incesante para millones de gente. Dos tercios de la población del mundo vive en sectores donde los suministros de agua son limitados. La OMS calcula que más de un billón de personas carece de acceso a fuentes de agua limpia. El agua se ha vuelto tal problema político, que pueden producirse guerras relacionadas con el acceso a los suministros de agua.
El acceso mejorado al suministro de agua es el tema de este número. Examinamos métodos prácticos de excavar o taladrar pozos y mantenimiento de bombas de agua, la buena practica de la higiene en la recolección y almacenamiento de agua, así como una idea simple para obtener agua potable segura. La gente pobre que vive en sectores urbanos probablemente enfrenta los más grandes desafíos. Richard Franceys propone una posible manera de mejorar los suministros de agua urbanos introduciendo la idea de privatizar los suministros de agua. Sin embargo, esto provoca muchos temores y la idea necesita cuidadoso monitoreo y control por parte de los gobiernos y ONGs para asegurarse de que los pobres se beneficiarán. Ésta es una área donde Tearfund participa en un proyecto de investigación que examina el impacto de los diferentes enfoques sobre el suministro de agua a los pobres. En la actualidad, los operadores privados sólo proveen a aproximadamente el 5% de la población del mundo.
En la Biblia se usa el agua como un símbolo de bendición, nueva vida y limpieza. Gladys Mwiti compartió el estudio de la Biblia sobre el Río de la Vida hace muchos años y ha continuado inspirándome desde entonces. Espero que hará lo mismo para muchos lectores.
Isabel Carter