La contaminación ambiental es un problema en todos los países, pero la fuente del problema puede estar en otra parte. A medida que aumenta el consumo, normalmente aumenta la contaminación ambiental. El informe de Situación Mundial de 2004 del Worldwatch Institute contiene algunas estadísticas alarmantes. El 12% de la población del mundo que vive en Norteamérica y Europa Occidental es responsable por el 60% del consumo en el mundo, mientras que el 33% que vive en el Sur de Asia y el Africa subsahariana es responsable por sólo el 3%.
Estas modalidades de consumo tienen un gran impacto en el medio ambiente. Por ejemplo, la contaminación causada por el transporte, la industria, la producción de energía y los grandes basurales afecta el clima del mundo. Esto contribuye al calentamiento global y aumenta el riesgo de inundaciones y sequías. La industria y la tala de árboles en el Sur – que a menudo produce exportaciones para el Norte – puede causar grandes daños al medio ambiente.
Este número de Paso a Paso desafía a pensar sobre lo que puede hacerse para reducir los efectos de la contaminación ambiental. El trabajo de defensoría de derechos puede ser muy importante. El artículo sobre la reserva ecológica La Moya examina cómo las acciones de algunas personas comprometidas ayudaron a limpiar la localidad. Examinamos lo que están haciendo los gobiernos para reducir el uso de bolsas plásticas en varios países. Otros artículos se enfocan en reducir la cantidad de basura que producimos. Las página centrales exploran maneras creativas en que la basura puede usarse de nuevo. Hay un artículo sobre cómo una ONG en Bangladesh preparó un proyecto para convertir los desechos orgánicos en abono. También miramos los tipos menos obvios de contaminación ambiental, como la producida por el humo dentro de algunas casas de Kenia.
El estudio de la Biblia ayuda a que pensemos sobre lo que debe ser nuestra actitud hacia la tierra de Dios y nos desafía a tomar los problemas medioambientales en serio.
Rachel Blackman