Este objetivo apunta a reducir a la mitad el número de personas cuyo ingreso es menos de un dólar al día y el de aquellos que padecen de hambre.
Un nuevo enfoque en el cuidado de los niños malnutridos
por Ed Walker.
En el sur del Sudán, la sequía y los efectos de 20 años de conflicto llevaron a una severa escasez de comida en 2002, que dejó a muchos niños muy malnutridos. Tearfund respondió a esta emergencia con un nuevo enfoque llamado cuidado terapéutico basado en la comunidad.
Los programas tradicionales de alimentación tratan a los niños que padecen de severa desnutrición en centros de alimentación. Los niños y quienes los cuidan normalmente se quedan en el centro, por lo que se puede atender sólo a un número limitado en un momento dado. Este nuevo enfoque basado en la comunidad implica la instalación de muchos centros de distribución más pequeños, a menudo en regiones remotas. Los habitantes de la localidad ayudan a construirlos y los proveen de personal.
Se examina a todos los niños malnutridos que han ingresado al programa. Si tienen buen apetito y no tienen ninguna complicación médica, se les dan raciones de una comida especial llamada Plumpynut® y se les envía a casa, al cuidado de sus madres. Éstas reciben suministros regulares de Plumpynut del centro de distribución local cuando acuden a un control semanal. Este enfoque basado en la comunidad reduce el tiempo que las madres tienen que pasar lejos de sus otros niños, de su casa y del trabajo de cultivo. Esto se apreciaba sobre todo al comienzo de la temporada de siembra. Plumpynut también resultó muy popular con los niños.
Se interna a los niños severamente malnutridos y con serios problemas de salud o inapetentes en un centro de estabilización para darles atención médica hasta que se hayan recuperado lo suficiente para volver a casa.
Este nuevo enfoque basado en la comunidad fue un éxito en el sur del Sudán y muy popular entre los lugareños. El programa pudo cubrir un área mucho más amplia. Se trató a cientos de niños más que en los programas centralizados anteriores. Había una alta tasa de recuperación y una tasa de mortalidad muy baja. Alas enfermeras que habían pasado más de cinco años en los programas de alimentación se les hizo difícil al principio permitir que los niños severamente malnutridos dejaran el centro de tratamiento. Sin embargo, pronto se transformaron en las más entusiastas defensoras del nuevo enfoque. Las madres que asistieron a los centros de distribución también recibieron educación de salud y suministros de semillas. Ahora algunas han formado grupos de mujeres que se reunen todas las semanas para recibir más educación de salud.
Ed Walker fue Director Suplente del Programa de Tearfund del Sur del Sudán y es actualmente Director del Programa del Norte del Sudán.